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Mes del Metodismo

El Metodismo nació en Inglaterra en el siglo XVIII en una época de marcada frialdad racionalista y de formalismo ritual en la vida de la Iglesia Anglicana, y de gran decadencia moral en el pueblo inglés. En 1729, un grupo de jóvenes en la Universidad de Oxford se propuso buscar seriamente la santidad cristiana. Tanto se distinguieron por sus prácticas metódicas de piedad religiosa y de caridad a los presos, necesitados y la niñez, que sus compañeros, en son de burla, los señalaban diciendo: "Ahí van los Metodistas". Alma de este grupo fue el joven docente universitario, Juan Wesley, presbítero de la Iglesia Anglicana.

El gran movimiento Metodista, sin embargo, no comenzó sino después. El momento decisivo para la vida de Juan Wesley  tuvo lugar la noche del 24 de mayo de 1738 en una reunión de oración y testimonios que se celebraba en la calle Aldersgate en Londres; por tanto Mayo es el Mes del Metodismo en Chile.

El aporte de Juan Wesley a la Educación.

El Rev. Juan Wesley, inició el Gran Movimiento de Renovación Espiritual del siglo XVIII, en Inglaterra, que luego se extendió por todo el mundo, dando lugar a la fundación de la Iglesia Metodista. Desde sus inicios el metodismo se caracterizó por su perseverancia en la predicación de la Palabra de Dios a toda persona, y su alto espíritu de solidaridad con los más pobres de la sociedad, a través del servicio, como una manera de hacer realidad el gran amor de Dios por medio de las acciones de ayuda social, entre ellas, la educación.

En ese contexto Wesley fundó el 24 de junio de 1748, en Kingswood, Inglaterra, una escuela para la instrucción elemental de los niños. En sus inicios contaba con sesenta niños que en su mayor parte eran pobres. Tenían un régimen de vida muy disciplinado, donde el domingo era el único día asueto para ellos. Asistían diariamente a la escuela a partir de las cinco de la mañana.

Este acontecimiento marcó el inicio de la obra educativa de la Iglesia Metodista en el mundo, como un medio eficaz de enseñar la Palabra de Dios e impartir el conocimiento, para la formación integral del alumno y que éste sea un instrumento de amor y servicio en su sociedad. Procurando que la excelencia sea su distintivo. En este sentido, Wesley pasó de una educación de contenidos a una educación integral, que abarca toda la vida, tanto lo espiritual como lo intelectual.

Su inspiración estaba en el texto bíblico que dice:

  “Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”. Proverbios 22:6